Letra B

Bacán , Inés

Baena, Isabel de

Bailarinas gaditanas en la antigua Roma

BALLESTER ANGULO, ROSARIO

Barranco, María

BARRECHEGUREN GARCIA, CONCHITA

Barrios Rull, Carmen

Bayo Lozano, Eloísa

Baza, Dama de

Beatas en la Sevilla del S. XVI, Las

BECERRIL BUSTAMANTE, SOLEDAD

Bella Dorita, La (María Yañez). (Véase Dorita, La Bella)

BELLIDO, María

Benavides y Sotelo, Sinforosa de

Benilda, Santa

Bernarda de Utrera

Berrús Martínez, María. (Véase Niña de Antequera)

Biedma y la Moneda, Patrocinio de

BLANCA DE BORBÓN

Böhl von Faber y Lárrea, Cecilia

Bohorques (o Bohórquez), María

Bonald, Blanca de

Boy Martínez., Concepción

Brunekhilda

Bueno de la Peña, Ana (Véase Rossetti, Ana)

BURGOS Y SEGUÍ, CARMEN DE (Véase Colombine)

Butler y Mendieta, Rosa

 


Zambra. http://www.zambra.com/ 1998

Bacán , Inés

Inés Peña Peña nació en Lebrija (Sevilla) en 1952. Hermana del recientemente fallecido guitarrista Pedro Bacán, es la última sorpresa artística del clan de los Pinini. Ella cantaba en casa, en las reuniones familiares o de amigos, pero hasta iniciada la década de los noventa no comenzó a cantar en público, y ello fue posible gracias al empeño de su hermano para vencer su excepcional timidez. Inés Bacán, como toda su gente, conoce el cante, el baile y el toque desde siempre, pues en su familia rara es la persona que no practica alguna de las facetas flamencas aunque no sea profesional. Y ella canta como oyó cantar a los suyos, sin ningún virtuosismo, pero con una verdad y una autenticidad ejemplares.

Discografía seleccionada:

Noches gitanas en Lebrija . EPM

Guitarra: Pedro Bacán

De viva voz

Guitarra: Pedro Bacán . AuvidisADN 1998


Baena, Isabel de

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Enciclopedia de Andalucía. Edit. Anel Tomo I , 1979

Baena, Isabel.  Mártir protestante sevillana.  Era, según Adolfo de Castro, una “dama Ilustre” y “mujer honesta”, según la relación oficial del Tribunal de la Inquisición de Se­villa.  Fue quemada viva en 1559, durante el primer Auto de Fe que contó con protestan­tes en Sevilla.  Hasta 18 “luteranos” fueron reducidos a cenizas en ese msmo día.  Entre ellos, Juan Ponce de León (“hijo de la con­desa de Bailen”) y María de Bohorques (“hija bastarda del Jurado Pero García de Xeres”).

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Más información en Luteranas de Sevilla en el S. XVI.


Bailarinas gaditanas en la antigua Roma

Bailarinas gaditanas en la antigua Roma.  Según Marcial y otros autores clásicos. Siglo I. Pinchar aquí


Donna Web http://www.donnaweb.com/ 1998

BALLESTER ANGULO, ROSARIO

Senadora por Huelva

Grupo Parlamentario Socialista (GPS)

Nacida en SEVILLA, el 19 de Enero de 1950. Casada. Dos hijos.

Partido Político: Partido Socialista Obrero Español

MIEMBRO SUPLENTE DE LA DIPUTACIÓN PERMANENTE

MIEMBRO del Grupo Territorial "Socialistas Por Andalucía"

PORTAVOZ en Comisión de Asuntos Iberoamericanos.

Ponencias de encuesta o estudio. Ponencia sobre la Comunidad Iberoamericana de Naciones: su consolidación a través de las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno, constituida en el seno de la Comisión de Asuntos Iberoamericanos.

VOCAL en Comisión Mixta de los derechos de la mujer.

Anteriores mandatos en las Cortes Generales: Senadora electa por Huelva en: IV Legislatura durante el periodo 1989-1993. V Legislatura durante el periodo 1993-1996.

Anteriores o actuales mandatos en Corporaciones Locales: Alcaldesa Ayuntamiento de Moguer (Huelva) en: Mandato 1991-1995 durante el periodo 1994-1995. Concejala Ayuntamiento de Moguer (Huelva) en: Mandato 1987-1991 durante el periodo 1987-1991. Mandato 1991-1995 durante el periodo 1991-1994. Mandato 1995- durante el periodo 1995-.

Es Presidenta del Patronato del Paraje Natural Marismas del Odiel.

Bióloga.

Miembro de UGT.


Barranco García, María de los Remedios (María Barranco)

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Ver la referencia publicada en Boja al obtener el galardón de Medalla o Hija predilecta de Andalucía: María Barranco (Actriz) Málaga

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MARIA BARRANCO
Tomado en abril de 2006 (si bien los últimos datos que aparecen son de 2001) de  http://www.todocine.com/bio/00144763.htm  Todo
Nombre real:    María de los Remedios Barranco García
Fecha de nacimiento:    11/06/1961
Lugar de nacimiento:    Málaga España
 Biografía:
Tras dejar la carrera de Medicina comienza a estudiar Arte Dramático en Málaga, donde participo en diversos grupos teatrales. Se trasladó a Madrid para debutar en el teatro con "La venganza de Don Mendo" e incorporarse más tarde como chica de conjunto en la Compañía de Revista de Juanito Navarro así como de azafata en un concurso televisivo.
Su debut cinematográfico se producirá en 1986 con el largometraje "El elegido" y es frescura y su improvisación estudiada cautivaron a Pedro Almodóvar que la contrató para trabajar en "Mujeres al borde de un ataque de nervios".
Alcanza en 1988 la fama y se convierte de inmediato en la actriz revelación del momento, reconocimiento que le vendría del público y de la crítica. Es sin duda una de las jóvenes intérpretes más cualificadas para la comedia y una de las actrices integradas en el conocido "Clan Almodóvar".
A lo largo de su carrera ha trabajo con directores tan importantes como Jaime Chávarri, Bigas Lunas, Pedro Olea o Fernando Fernán Gómez.
También ha trabajado en algún proyecto televisivo como en la serie "Ellas son así" o "Señor Alcalde".
Ha colaborado en más de una treintena de películas y su trabajo ha sido recompensado, entre otros, con los siguientes galardones: Goya concedido por la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de España a la mejor actriz de reparto en 1989 por la película "Mujeres al borde de un ataque de nervios", el mismo Goya en 1990 por la película "Las edades de Lulú"; en el Festival de Cine Negro de Viareggio consiguió el premio a la mejor actriz por la película "Todo por la pasta" en 1991 y el premio a la mejor actriz en el Festival de Cine Hispano de Miami de 1996 por la película "Bwana", de Imanol Uribe.
Precisamente este último director, Imanol Uribe es su esposo y tiene con él una hija.
 
Filmografía:
Ellas son así
Aquí el que no corre vuela
El Baile del Pato (Baile del Pato, El) (1988)
Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988)
¡Atame! (1989)
Zugzwang (1989)
Las cosas del querer (1989)
Don Juan, mi querido fantasma (1989)
Una sombra en el jardín (1989)
Las edades de Lulú (1990) El Juego de los mensajes invisibles (1991)
Todo por la pasta  (1991)
Aqui, el que no Corre... Vuela) (1992)
La ardilla roja (1993)
Rosa, Rosae (1993)
Sálvate si puedes (1994)
El seductor (1994)
Moriras en Chafarinas (1994)
Todos los hombres sois iguales  (1994) Cuernos de mujer (1995)
El efecto mariposa  (1995)
El palomo cojo (1995)
Boca a boca (Boca a boca) (1995) Goya. Mejor interpretación masculina protagonista 1995
7000 Días (1995)
Bwana (1995)
99.9 (1997)
Novios (1998)
Anita no pierde el tren ( (2000)
Manolito Gafotas en ¡mola ser jefe!  (2001)
Tardes con Gaudi (2001)
 
Premios:
Goya. Mejor interpretación femenina de reparto 1988
Goya. Mejor interpretación femenina de reparto 1990
 
Nominaciones:
Goya. Mejor interpretación femenina de reparto 1989
Goya. Mejor interpretación femenina de reparto 1991
Goya. Mejor interpretación femenina de reparto 1993

BARRECHEGUREN GARCIA, CONCHITA 

Cien granadinos del siglo XX. Diario Ideal http://www.ideal.es/granadinos/ 2000

(1905-1927)

En el Carmen que lleva su nombre moría Conchita Barrecheguren el 13 de mayo de 1927. Muy corta había sido su vida que se inició hacía veintidós años en una casa de la Gran Vía de Granada. Vida marcada por la enfermedad y el dolor, suavizados en gran medida por su profunda fe de creyente y el ambiente cristiano del hogar en el que había nacido.

Quienes se han aproximado a su figura, nos la presentan como una joven de acusados contrastes. Impulsiva, valiente, ardorosa con frecuencia, y en ocasiones dulce y suave. La imposibilidad de cursar los estudios normales a su edad -era su propio padre quien le servía de maestro- no impidió el desarrollo de una mente despierta y de una viva inteligencia. No sólo para materias que son habituales. También en el piano destacó por su habilidad y destreza.

Aunque su naturaleza le inclinaba a la vida religiosa, no fue éste un deseo que pudo cumplir. Pero sí llevar, en su propia casa, una vida que para muchos fue de santidad y de unión con Dios. Santidad que es la que permaneció después de su muerte y por la que hoy se encuentra a punto de ser llevada a los altares


Barrios Rull,Carmen

Almería. 1947. Poeta

Tomado de Poesía de mujeres http://www.poesiademujeres.com/2013/12/soneto-al-paro.html . 23 diciembre de 2013. Página vista el 12 de abril de 2004.

Carmen Barrios Rull, (Almería 1947), con 19 años se trasladó a Madrid, donde trabajó de administrativa. Después se casó y al tener los hijos ya mayores, volvió a interesarse por las actividades artísticas que siempre la atrajeron desde adolescente, como el dibujo, pintura, modelado y poesía.

En sus ratos de ocio ha hecho de todo un poco y en su blog www.mispoemarios.blogspot.com colgó algunas composiciones de su hacer.

Poesía.- En 1997 concursó por primera vez y obtuvo un tercer premio de la Asociación Beatriz Cienfuegos. En la década del 2001 al 2012, recibió varias placas y diplomas de la Asociación Leganés Verde y Ecológico.

En 2012 en la colección “Algo que decir” y contra la violencia de género, le publicaron un poema sobre este tema, del Ateneo Blasco Ibáñez de Valencia. Asimismo, la Asociación Prometeo de Madrid, la admitió en su Muestra del 2012.

Desde enero de 2013 pertenece a la Antología de Poetas Andaluces de Fernando Sabido. También en abril, ganó el primer premio de poesía de Torre Pacheco (Murcia) y obtuvo un par de distinciones más, del Ayuntamiento de Pinto y del “Diario de Mujeres”.

Ha sido finalista en varios certámenes, el último de la Primavera Cultural Arbo.

Es posible que edite algún poemario a través de e-book para el próximo 2014.

Correo electrónico: grupo6carmen@hotmail.com


Bayo Lozano, Eloísa

Sevilla. Actualmente (2014) en Huelva


Oncologa. Ver referencia que le dedican en el BOJA al obtener Medalla de Andalucía 2014


Baza, Dama de

Enciclopedia de Andalucía. Edit. Anel Tomo I , 1979

Baza, Dama de.  Escultura ibérica singular de la primera mitad del s. IV a.C. encon­trada en el yacimiento del Cerro del Santua­rio o de los Tres Pagos en la Hoya de Baza durante las excavaciones dirigidas por don Francisco de Presedo Velo, quien nos des­cribe así el día del feliz acontecimiento arqueológico:            "el día 20 de julio, a las diez de la mañana, después de tres días de trabajo infructuoso por hallarse todas las tumbas destruidas y violadas, apareció el hallazgo más sensacional de la campaña y uno de los más importantes para la historia del arte primitivo de Iberia".

La estatua fue hallada en la tumba 155 de la necrópolis ibérica junto con diversas pie­zas que constituían el ajuar: ánforas de ce­rámica decoradas, platos ibéricos, urnas a torno pintadas, tapaderas de cerámica y di­versos objetos de metal en pésimo estado de conservación.

La escultura, que representa a una mujer sedente en un trono con respaldo de aletas, se encuentra en buen estado de conservación.  Fue tallada en un bloque enterizo de piedra gris -actualmente roto- con un peso de 800 Kg. aproximadamente.  El bloque es de caliza microcristalina, y sus dimensiones debieron ser considerables, ya que la altura máxima de la estatua es de 1'30 m. y la anchura de ala a ala del trono, de 1'03 m. La figura va estucada y pintada en su tota­lidad, y sin duda la policromía que conser­va es el mayor mérito artístico y arqueológico de la Dama de Baza, ya que la eleva a la categoría de ejemplar único dentro de la es­cultura española antigua.  El análisis estrati­gráfico nos muestra la existencia de una sola capa de color sobre la solución de yeso en agua que se le aplicó una vez tallada.  Los pigmentos empleados son: azul egipcio (sili­cato artificial de cobre), rojo bermellón (ci­nabrio), ocre (tierra natural) y negro (carbón animal de huesos).  Todos ellos fueron aglu­tinados con yeso.

A pesar de la rigidez de su actitud destacan las calidades de los adornos y la pintura.

La figura va cubierta con un manto de la cabeza a los pies y lleva una túnica sobre dos sayas.  La cofia de la cabeza deja asomar unos espectaculares pendientes, así como el cabello, rizado y negro.  El cuello está oculto bajo los collares, y en la mano izquierda aparece la cabeza de un pichón.  Los pies, calzados con unas babuchas rojas, descan­san sobre un cojín.

En cuanto al trono, representa un sillón de madera cuya parte derecha, entre el trave­saño y el brazo, presenta un agujero que es en realidad la urna funeraria que revela la finalidad de la estatua.

La Dama de Baza puede encuadrarse dentro de la segunda Edad del Hierro (v.), que se desarrolló en España vivificada por el influjo de los colonizadores mediterráneos, especial­mente griegos, en el siglo IV a.C., y tiene sus paralelas en el Mediterráneo occidental, principalmente en la Dama de Elche


Beatas en la Sevilla del S. XVI, Las

Las beatas en la Sevilla del S. XVI

Tomado de la página  El clero y la religiosidad sevillana en el siglo XVI    por Alfonso Pozo Ruiz

Las mujeres, siempre menores cuya honra había que preservar, tenían dos destinos en la vida: el matrimonio o el convento. Fuera de ellos, pero dentro del orden moral establecido, existían otras opciones de vida para la mujer cuyo desarrollo no necesitaba ni dotes, ni arras, ni compromisos paternos, o justamente porque no pudieron disponer de dotes o por la autonomía que gozaron. Al tipo de mujer casada correspondía la de doncella honesta, y al de la monja enclaustrada, la de beata emparedada.

Se dice que era una tradición consolidada ver en Sevilla a estas mujeres que habían hecho voto de castidad y dedicaban sus vidas a servir a Dios fuera de los conventos aunque vistieran hábitos religiosos. Era común a todas ellas, además, que vivieran recogidas en sus propias casas o en los emparedamientos, hasta el punto de contabilizarse por cientos en la ciudad y por miles en la región. A juicio de Nuñez Roldán -que ha estudiado este fenómeno en la Sevilla del siglo de oro-, no era solo la carencia de dote, es decir, su pobreza extrema, la causa que les impedía acceder a la vida monástica, sino también su propia manera de entender la religión, incompatible con las reglas y las normas, hostiles a toda disciplina. Más que una alternativa de vida, como podrían representar las doncellas, las beatas proponían un modelo de vivencia religiosa, aunque la mayoría optó por la castidad como vehículo de purificación, excluyendo el matrimonio o un segundo matrimonio, pues algunas eran viudas. Dicho de otro modo, la proliferación de beatas por Sevilla no fue más que una consecuencia de la religiosidad que vivió la ciudad desde comienzos del siglo XVI y que se incrementó notablemente en proporción a la histeria religiosa en la ciudad a comienzos del siglo XVII.

En síntesis, las beatas eran mujeres con escasos medios económicos y materiales, con menos conocimientos intelectuales y teológicos, que abogaban por una simplicidad religiosa, que disfrutaban de libertad de movimientos y de expresión hasta que a comienzos del siglo XVII la Inquisición sevillana procesó y condenó a un grupo numeroso liderado por una tal Catalina de Jesús. De sus interrogatorios se desprende un perfil cercano al de una mujer errante, limosnera, solitaria aunque formase parte de comunidades esporádicas, charlatana, autocomplaciente, falsaria, probablemente más cerca de la pícara que de la santa o la mística. Las beatas, tan atractivas al pueblo por sus excentricidades, decían hablar directamente con Dios o con la Virgen e incluso con las almas del purgatorio. Se atrevían a enseñar y a predicar la palabra de Dios, arrogándose funciones clericales, se jactaban de entrar en éxtasis, ganaban los espíritus ingenuos diciendo tener visiones y revelaciones y especialmente dones proféticos. Algunas alcanzaron tanto renombre que lideraron auténticas sectas como la que acabó sus días en al auto de fe del 29 de noviembre de 1624.

No todas mantuvieron la castidad como desearían. En el auto citado, salió a relucir Catalina de Jesús, una beata de 30 años que confesó sin pudor "que tuvo trato y comunicación con cierto sacerdote con quien se encerraba de ordinario, dejando muchos días de fiesta de oír misa y él de decirla por estarse juntos y daban por disculpa que no los obligaba el precepto, por estar embebidos en el amor de Dios. Y entrando en una ocasión cierta persona en su aposento y hallándolos en la cama desnudos, el sacerdote fingió no ser él, sacando la lengua y haciendo visajes y ella le decía que era el demonio que la venía a tentar", y con la arrogancia que le caracterizaba, intentó convencer al testigo de que ella había llegado al estado de perfección y aunque les hallase así en la cama no era pecado mortal. Su relación carnal con aquel sacerdote estaba impregnada de símbolos religiosos: "y el sacerdote la comulgaba todos los días y después la babeaba la boca con la suya, diciendo que recibiese el amor de Dios".

Otras beatas no eran más que simples charlatanas y embaucadoras de espíritus bobos. La beta María de Jesús, que había llegado a Sevilla desde un pueblo de Córdoba, se hacía pasar por un espíritu puro, proclamando que no tomaba alimentos sino que solo se sustentaba con el santísimo sacramento, "siendo verdad que comía y bebía buenos manjares sin que la viesen".

A esta especie pertenecía la última quemada por la Inquisición sevillana el 24 de agosto de 1781, dos siglos después de la época que describimos. Se trataba de María Dolores López, una pobre ciega, condenada a la hoguera por fingir revelaciones divinas, y cuya causa inspira más lástima que temor. La vida de María Dolores estuvo siempre marcada por la desgracia y el infortunio. Huérfana de madre desde niña, ciega desde los doce años, nunco poseyó bienes materiales, y condenada a la soledad, desconoció la amistad y el amor. Se le juzgó como hereje por fingir revelaciones -apariciones de Dios y ángeles- pero su delito fue sólo el de haber dado rienda suelta a su fantasía. Fue objeto de abusos por tres frailes, que luego debieron dar cuenta al Tribunal. En suma, esta beatería era una fórmula de la picaresca tradicional sevillana amparada en la religión, cuyo objetivo no era sino sobrevivir.

Las beatas eran pobres de solemnidad. Sus inventarios testamentarios lo delatan y lo prueban. No necesitaban hacer voto de pobreza. La beatería era un medio de salvar aunque fuese momentáneamente la miseria material recabando la caridad ajena, tanto la privada como el patrocinio social, y para satisfacer las ansias religiosas de una ciudad cada vez más obsesionada por los asuntos relacionados con el más allá. La vida material cotidiana de aquellas mujeres se manifiesta en la humildad de sus bienes: andaban de acá para allá vestidas con hábitos de estameña o lana torcida, generalmente franciscana, cubiertas sus cabezas y hombros con tocas o mantos también de lana, basquinas frailescas -una túnica o saya desde la cintura al suelo, cuya parte inferior tenía mucho vuelo-, alguna que otra camisa y un par de servillas para los pies, dispuestos a tanto caminar en busca de una limosna a cambio de una oración. Sus ajuares caseros, viviesen en sus propias casas, o acogidas por el favor de algún devoto, eran tan austeros, sobrios y pobres que se reducían a lo imprescindible. Posiblemente esta pobreza les impedía ingresar en un convento, donde exigían elevadas dotes.


BECERRIL BUSTAMANTE, SOLEDAD  

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Enciclopedia de Andalucía. Edit. Anel Tomo I , 1979

Becerril Bustamante, Soledad.  Li­cenciada y política, n. en Madrid en 1944, pero afincada en Sevilla.  Casada, dos hijos.  Licenciada en Fdologia Inglesa, realizó estu­dios de Ciencias Políticas en la Universidad de Columbia (EE.UU.). Ejerció la docencia del inglés en el Centro de Estudios Universitarios de Madrid y en la Facultad de Cien­cias Económicas y Empresariales de Sevilla.  Fue fundadora en esta ciudad de la revista de información andaluza "La Ilustración Re­gional", de la que fue consejero delegado.  En 1974, ingresa en la Federación de Parti­dos Demócratas y Liberales, fundando el Partido Demócrata de Andalucía, al que re­presentó en la candidatura de U.C.D. por Sevilla al Congreso en las elecciones gene­rales de 1977, resultando elegida diputado.  En calidad de tal, fue vicepresidente de la Comisión de Cultura.  Miembro del Consejo Político de U.C.D. Forma parte de la ponencia encargada de redactar el Estatuto de Auto­nomía para Andalucía y resultó reelegida diputado en las elecciones de marzo de 1979, ocupando la secretaria tercera del Congreso.

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Candidata a la Alcaldía de Sevilla

Alcaldesa de Sevilla

· Nacida en Madrid, en 1944. Casada, con dos hijos.

· Licenciada en Filosofía y Letras.

· Elegida diputada al Congreso por la circunscripción electoral de Sevilla en 1977.

· Vicepresidenta de la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados en 1977-1979.

· Elegida diputada al Congreso por Sevilla en 1979.

· Elegida Secretaria Tercera de la Mesa del Congreso de los Diputados.

· Nombrada Ministra de Cultura el 2 de diciembre de 1981, en el Gabinete de Leopoldo Calvo Sotelo.

· Gran Cruz de Carlos III, concedida por S.M el Rey en diciembre de 1982.

· Elegida concejal del Ayuntamiento de Sevilla en las elecciones municipales de 1987.

· Elegida Diputada al Congreso por Sevilla en 1989.

· Presidenta del Partido Popular de Sevilla, desde febrero de 1990 a octubre de 1993.

· Vocal del Comité Ejecutivo Nacional del PP.

· Elegida concejal del Ayuntamiento de Sevilla en las elecciones municipales de 1991.

· Designada primera Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Sevilla en junio de 1991.

· Elegida diputada al Congreso por Sevilla en 1993.

· Elegida Alcaldesa de Sevilla tras las elecciones municipales de mayo de 1995.  

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Tomado de Antonio Burgos en www.antonioburgos.com

Sevilla con sevillanos y  Puntas del Diamante

El Mundo de Andalucía,  domingo 30 de mayo de 1999

Soledad Becerril, una fascista...por las que hilan

Dos miembros de la Asamblea de Parados han sido condenados por el juez a pagar 6.000 pesetas de multa por haber llamado "fascista" a Soledad Becerril. Yo los hubiera condenado a más. Pero no por usar esa descalificación multiuso y multimedia que tanto se estila últimamente, sino por faltos de trapío en cuanto a información y por incultos. Los hubiera condenado, por ejemplo, a leerse el Diccionario de la Transición de Victoria Prego, para que se enteraran de quiénes eran los pocos que, como Soledad Becerril, estaban al lado de Joaquín Garrigues Walker en la construcción de un modelo liberal de democracia para España cuando había que hacerlo, en plena dictadura, con la Brigada Social pinchando teléfonos y el Tribunal de Orden Público funcionando. Y hubiera condenado a estos dos (nunca mejor dicho) indocumentados a que se documentasen. A estar un mes y un día en la Hemeroteca Municipal, empapándose de aquella apuesta por la autonomía y por la democracia que fue La Ilustración Regional, y que alentó la que estos tiparracos llamaron fascista, revista fundada en Sevilla y en 1974, con Franco en El Pardo y la Social en La Gavidia. Señores de la Asamblea de Parados, por cierto: ¿dónde estaban ustedes entonces? Pues probablemente en la sopa boba de la Organización Juvenil Española, en el Sindicato Vertical, o en esos sitios que frecuentaban quienes ahora llaman fascistas a las gentes.

No sé si han notado un cierto tono de indignación y de hervor del agua del radiador en el anterior párrafo, pero es que me sacan de mis casillas estos que se dedican a llamar fascistas precisamente a los que dieron la cara contra el fascismo. Claro, como aquí se cree que la Monarquía la inventó Don Juan Carlos, la democracia la inventó Suárez y la autonomía la inventó Escuredo, pues así nos va. No hay peor fascismo que el fascismo de la ignorancia. Estos que llaman fascista a Soledad Becerril tienen algo tan fascista como la cobardía de la mayoría, como el otro cuando la llamó Mariquita Pérez, el muy mariquita. Aunque injusticia histórica, llamar fascista a Becerril a estas alturas de curso no tiene mérito, porque hay libertad gracias a muchos fascistas como ella. Porque la gente suele desconocer que Soledad Becerril luchó activamente por la democracia mucho antes, bastante antes de que fuera ministra de Cultura con la UCD (la primera ministra española tras la Montseny) o que estuviera sentada en las Cortes como secretaria de la Cámara la tarde de los tiros de Tejero. Si yo fuera Caracol el del bulto y estuviera llegando a Atocha en la locomotora renqueante de Despeñaperros, les diría a esos dos indocumentados de la Asamblea de Parados:

-- Esos cojones de llamar fascista a la gente, ¡con Utrera Molina...!

Les ponen una multa de 6.000 pesetas, pero nadie restaña la memoria histórica de la tarea de Soledad Becerril por la democracia durante la dictadura, que es lo más triste. Aquí, si criticas a la izquierda, o si te atreves a proclamar lo políticamente incorrecto, eres inmediatamente un fascista, ¿no, Manolo Barrios? Con nuestras horas de Brigada Social y de Tribunal de Orden Publico, querido Barrios, tú y yo somos tan fascistas como Soledad Becerril, otra fascista que en plena dictadura pedía la libertad y la democracia y esas cosas que hacíamos los fascistas para que ahora vivieran del cuento estos demócratas de toda la vida. Pongo este cartucho de rabitos de pasas porque, como todo se olvida, no solamente estamos olvidando la limpia hoja de servicios democráticos de Soledad Becerril, sino que hasta estamos olvidando a aquella alcaldesa de las horas amargas del asesinato de Alberto y Ascen, que esta semana leía evocada en su temple y su dolor en El Periódico de Barcelona, en crónica electoral de Rafael Bosch. Aquella Soledad de la que los sevillanos nos sentimos orgullosos. Lo digo porque, como los dos indocumentados de la Asamblea de Parados, me parece que hay muchos que quieren hacer caer sobre ella el muro de las mentiras. O del Bazar España, que para el caso es lo mismo.

-----------Puntas del Diamante-------

LA MARQUESITA.- En la lucha contra la dictadura, en aquellos años en que los comunistas solían usar nombres de clandestinidad, y Manuel Benítez Rufo, por ejemplo, era "El Cordobés", así llamaban los del Partido (no había otro que el PCE) a Soledad Becerril. Benítez Rufo estaba encantado con La Marquesita, que respondía al esquema comunista de unir a la burguesía en la lucha contra el franquismo, léase Ignacio Vázquez Parladé. Recordamos al buenazo de Benítez tras una manifestación por la libertad sindical o por alguna de aquellas cosas, engloriado: "Y allí estaba delante de los guardias La Marquesita, con sus pantalones vaqueros..." No sabía Benítez que con sus palabras estaba demostrando que el antifascismo no es un patrimonio de la izquierda. Gracias a que no lo es acabó, por ejemplo, el fascismo de la dictadura con la reforma que hizo la derecha, porque anda que si esperamos la ruptura...

GRAN CRUZ Y NO BANDA.- Hablando de pantalones. Cuando Soledad dejó de ser ministra de Cultura, le fue concedida la Gran Cruz de Carlos III. Gran Cruz, ojo, como a un caballero, no Banda de Dama. Es decir, que fue como si a Soledad le entregaran otra vez los pantalones de correr delante de los guardias y no un vestido de Blanco como usar suele. Porque entonces no había sido corregido el error protocolario por el ministro Moscoso, cuando el PSOE empezó a tener ex-ministras. Condición la de ex-ministra que, gracias a Sevilla, la verdad es que Soledad Becerril ha ejercido poquísimo. Prácticamente nada.

TENIENTA DE RONDA.- Tampoco ejerce apenas, prácticamente nada, de una desconocida condición: mujer del teniente de hermano mayor de la Real Maestranza de Ronda, "la de los toreros machos". Que es Rafael Atienza, marqués de Salvatierra, quien por cierto está poniendo la Maestranza de Ronda de dulce. Con decir que hasta va a hacer una reedición-homenaje de Las cosas del campo de José Antonio Muñoz Rojas... El tacto de Soledad Becerril es que, siendo marquesa de Salvatierra, nunca fue por la vida de mujer de Rafael Atienza. Y Rafael Atienza nunca ha ido de "alcaldeso" de Sevilla. Demasiado ha tenido que tragar Soledad con el teniente de alcaldesa como para tener también a su alcaldeso particular...

 Sobre la alcaldesa de Sevilla, en El RedCuadro, tras el asesinato de Alberto Jiménez Becerril:

A Soledad Becerril, con orgullo

Lágrimas de una alcaldesa

Tres secuencias sin olvido

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  Ver la referencia publicada en Boja al obtener el galardón de Medalla de Andalucía 2006 .  Soledad  Becerril Bustamante. Política sevillana.


 

BELLIDO, María

Tomado de http://www.andalucia.cc/adn/0598per.htm

La contemporaneidad (el tránsito de la era Moderna a la Contemporánea) se abrió paso en Bailén con el hecho histórico de su enfrentamiento a las tropas napoleónicas, dirigidas por el general Dupont. Y hasta tal punto esto es así que la edad contemporánea de Bailén estará asociada estrechamente tanto a lo acontecido realmente en el campo de batalla contra el francés invasor cuanto a los mitos y símbolos que el calor de la misma acabaron fraguándose. En este sentido, la figura del general Castaños, del general Reding Bibereg, de San Martín que tanto protagonismo tuvo años después en la independencia americana, o el símbolo de la resistencia popular representado en María Bellido, no fueron sino claros ejemplos de una impronta que incluso -en el caso concreto de los hechos referidos a María Bellido- quedaron plasmados para la posteridad en el propio escudo de la ciudad de Bailén.

Corría el mes de julio del año 1808. En la primera quincena de este mes se preparaban los ejércitos españoles, al mando del General Castaños, para luchar contra los ejércitos franceses que habían invadido nuestro país. Se inicia así lo que había de llamarse la Batalla de Bailén.

Existe una mujer que es casi ignorada por la historia, pero que estuvo ligada a esta guerra.

María Inés Juliana Bellido Vallejo, nuestra heroína, nació en Porcuna el día 28 de enero de 1755, hija legítima del matrimonio contraído por Francisco Elías Bellido y Catalina Vallejo ambos también vecinos de nuestro pueblo.

Su familia era de humilde condición, y numerosa, pues estaba formada por nueve hijos, todos ellos nacidos y bautizados en Porcuna.

La partida de bautismo de nuestra heroína aparece inscrita al Folio 91, Libro XVII de Bautismos de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

Hubo algún tiempo en que la polémica se planteó al confundir a María Inés Juliana con su hermana María Paula Bellido, de la que también se ha conseguido obtener la inscripción de nacimiento (bautizada en la misma Parroquia de la Asunción en 24 de junio de 1743). La fecha de este nacimiento nos lleva a comprender que no puede ser ésta última la heroína, pues nacida sobre el 24 de junio de 1743, debería tener en el año en que se produce la batalla, nada menos que 65 años, edad avanzada para poder desempeñar los menesteres que la llevarían a la fama; y máxime en aquellos tiempos, en que personas con esa edad eran prácticamente ancianos.

En la inscripción de nacimiento aparece como María Inés Juliana, pero se ha de aclarar que una exhaustiva investigación llevada al efecto en los libros de bautismo en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de nuestro pueblo, en la que colaboró intensamente nuestro paisano, el director Escolar don Francisco Peña Alcalá, nos hace no ofrecer la menor duda en cuanto a la identificación de la heroína.

No se ha podido comprobar exactamente cuando comienza a ser llamada María a secas, pero no es de extrañar este cambio de nombre, ya que en el siglo XIX era frecuente que algunas personas que utilizaran durante su vida distintos nombres de aquel que se le puso en la pila bautismal.

Es también sabido, con bastante garantía histórica, que nuestro personaje al llegar a la edad casadera conoció en nuestro pueblo a un joven natural y vecino de Bailén, que muy probablemente se había trasladado a Porcuna con intención de vender botijos, jarras, macetas y otros artículos de barro y cerámica con que los naturales de aquella población son tan dados en comerciar.

El caso es que María Bellido (apodada la Culiancha, por sus opulentas caderas) contrajo matrimonio con Luis Domingo Cobo Muela, hijo éste de los vecinos de Bailén Luis Domingo Cobo y Ana Manuela de la Muela. Contraído este enlace ambos trasladaron su domicilio a la localidad de Bailén, concretamente a la calle Las Eras, hoy Juan Sebastián Elcano.

En el libro 20 de Matrimonios y Velaciones, en su folio 27 del Archivo Parroquial aparece la inscripción del tenor literal siguiente: " ... En la Villa de Porcuna en catorce días del mes de octubre de mil setecientos ochenta y dos años, yo Don Manuel Josef González Pbro, con licencia del Sr. Prior, habiendo precedido las amonestaciones, que manda el Santo Concilio de Trento en tres continuos días festivos, "Inter Misarum Solemnia", y de ellas no habiendo resultado impedimento alguno canónico, Desposé por palabra de presente, que hicieron verdadero matrimonio "in facie eclesiae" y así mismo belé según el Orden de Ntra. Santa Madre Yglesia a Luis Domingo Covo, natural de la Villa de Baylén, viudo de Ysabel Antonia Cubero, y a María Ynés Bellido, hija de Francisco Elías Bellido y de Catalina Ballejos, naturales de esta villa, fueron padrinos el dicho Francisco Elías Bellido, y Manuela Aguilera, y testigos Pedro de Quero, y Juan, y Antonio Bellido. Firmado el Plebistero Don Manuel Josef González".

Identificado nuestro personaje y ya instalado el matrimonio en Bailén consta que adquirieron bienes rústicos y urbanos, y que no hubieron hijos de su matrimonio.

Cuando al anochecer del día 18 de julio de 1808 el Pueblo de Bailén se ve envuelto en las escaramuzas que anuncian la definitiva batalla, nuestra heroína, que habría de formar parte de ella, cuenta con 53 años de edad.

Es lógico que desarrollándose el combate en las cercanías de Bailén los vecinos de esta villa tomaran parte activa, desde su inicio, en la batalla. Los hombres se unieron directamente a las tropas; los ancianos prestaron servicios de avituallamiento y sanidad, y los niños y mujeres contribuyeron con el elemento que se hacía más necesario en el campo de batalla, el agua.

Imaginemos el fragor del combate, las heridas que producen una insaciable sed, el periodo en que se desarrolla, 18 y 19 de julio (con temperaturas de 40 ó 45 grados) y las resecas llanuras y colinas del escenario de la batalla, y podremos llegar a la conclusión de que el agua, y la sed por falta de ésta, son dos condicionantes que habían de jugar un papel importantísimo en la lucha. El agua fue pues la auténtica pesadilla de las tropas de uno y otro bando.

Don Benito Pérez Galdós, en su Episodio Nacional "Bailén", pone en boca de uno de sus personajes: "Eran las seis de la mañana, y el calor principiaba a dejarse sentir con mucha fuerza, sentíamos ya a la espalda aquel fuego que más tarde habría de hacernos el efecto de tener por médula espinal una barra de metal fundido... Pero este malestar era insignificante con otro que desde la mañana principió a atormentarnos, la sed, que todo lo destruye, alma y cuerpo, infundiendo una rabia inútil para la guerra, porque no se sacia matando".

Tal era la necesidad del agua, y tan primordial su obtención, que hubo momento en que la lucha se concentró en la posesión de las fuentes de aprovisionamiento de ésta. Hemos de concentrar nuestra atención en la posesión y defensa de la Noria de Don Lárazo o "Noria del Sordo" que tan codiciada fue como por unos y otros.

Hecha esta semblanza de la batalla y uno de los principales elementos, entra ya en escena nuestro personaje: María Bellido.

La misión de obtención, transporte y abastecimiento de esta agua tan necesaria, correspondió principalmente a las mujeres y niños de la población, que con desprecio del peligro tanto contribuyeron a la victoria de las tropas españolas.

Nuevamente Pérez Galdós en su ya citado "Bailén", escribe al respecto: "... Es verdad que de Bailén salían en bandadas multitud de mujeres con cántaros de agua para refrescarnos ... Más de una vez, aquellas valerosas mujeres se expusieron al fuego, penetrando en sitios de mayor peligro, y llevando sus alcazarras a los artilleros del centro".

¿No se perfila en este personaje de don Benito la intervención y actuación de nuestra heroína?

Más concretamente, destaca el historiador Don Manuel López Pérez, tomando datos de otras fuentes históricas, el auxilio oportuno que prestaron algunas heroicas mujeres, que desentendiéndose de su sexo y de los riesgos, en el ardor combate y en pleno campo de batalla dieron de beber a los soldados, destacando entre ellas una, llamada María Bellido, que llegando hasta el puesto de mando y "dirigiéndose directamente al General Reding, ofreció agua al General, y en el momento en que elevaba la vasija, una bala rompió el cantarillo. La mujer no se inmutó. Recogió el tiesto donde había quedado un poco de agua, y lo ofreció al General, que alabó su labor y ofreció premiarla".

Este temple y valor, y la acción que realizó en riesgo de su vida, en pleno combate y en lugar más abatido por la artillería enemiga, hizo de nuestra paisana una heroína popular que pasó a la galería histórica de otras muchas que se inmortalizaron.

Pero lo más significativo de esta heroica mujer fue, que, tras la victoria de las tropas españolas, pasó al más completo olvido. Tan es así que durante algún tiempo se creyó que este personaje era producto de la imaginación popular, o la creación de unos vencedores que necesitaban héroes para resaltar sus victorias.

Investigaciones posteriores han hecho a los historiadores llegar a la conclusión de que María Bellido existió, que nació en Porcuna, que casó con Luis Domingo Cobo, y que el hecho antes relatado es realmente un hecho histórico.

Tal vez el completo olvido en que cayó su gesta fue debido a su prematura muerte, acaecida en 7 de marzo de 1809, unos ocho meses después de la batalla de Bailén.

Esta y otras circunstancias, como la muerte del propio General Teodoro Reding en Tarragona en 23 de abril del mismo año 1809, motivaron la marginación y el olvido de nuestra heroína.

Pero la historia jamás olvida a sus héroes.

Fue en 1862, cuando la Reina Isabel II, acompañada de su esposo Don Francisco de Asís, proyectó realizar un viaje por tierras de Andalucía y Murcia. En 14 de septiembre del referido año hizo su entrada triunfal en la Ciudad de Bailén la comitiva real, continuando hasta Andújar para seguir por toda Andalucía.

A la vuelta del viaje, en 7 de octubre del mismo año, y de nuevo de tránsito por Bailén, tras visitar muy especialmente el lugar en que años antes se había desarrollado la famosa batalla, las autoridades de aquella localidad, obsequiaron a su Majestad con "un rico estuche de palo de santo, que contenía una bandeja de plata y filigrana y un cantarito de plata dorado a fuego, que sujetaba entre hojas de laurel una bala de metralla". (Don Manuel López Pérez).

El diputado provincial y poeta de aquel lugar don Francisco Rentero, al hacer el ofrecimiento, hizo a su Majestad una breve reseña del recuerdo histórico que encerraba el símbolo que ofrecía. Relató una historia detallada del hecho realizado por María Bellido, dando de beber a las tropas y al General Reding en medio de la lluvia de fuego y balas. La bala que entregaba era la que partiendo de las filas francesas rompió el cántaro de la heroína y que se conservó durante muchos años por María Josefa Malpesa, sobrina de nuestro personaje, a cambio de la cual recibió ésta, de por vida, una pensión de la Real Casa.

Pasados unos años la ciudad de Bailén quiso rendir tributo a la heroica mujer, manteniendo vivo su recuerdo. Primero, dedicándole una calle que por el transcurso de los años ha devenido en llamarse "La Carrera", donde según la tradición vivió y falleció la protagonista de esta pequeña historia. En la fachada del inmueble que había constituido su domicilio, se colocó una lápida con esta inscripción: "Los obreros de Bailén a María Bellido, prototipo del valor y caridad en el centenario de su heroica hazaña: 19 de julio de 1808-1908".

Todos estos recuerdos han desaparecido por el transcurso del tiempo, la lprensa.sindicatoandaluz@gmail.comabor de la piqueta y la mano del hombre.

Persiste, aún, en la Plaza del General Castaños, una fuente monumental, coronada por una estatua, que si bien simboliza la "España Victoriosa", el pueblo llano mantiene sus sentir tradicional, y nada ni nadie puede hacerles cambiar de que este monumento es la representación de nuestra popular heroína.

BIBLIOGRAFIA:

Texto aportado por MANUEL JALON JALON

* Colección "JAÉN, PUEBLOS Y CIUDADES: BAILÉN", fascículo número 26, editado por el Diario Jaén 1997.

Artículo firmado en Málaga por José María Pulido Torres y publicado en el Programa de Festejos de la "Romería Alharilla 96", editado por la Cofradía de la Santísima Virgen de Alharilla, Porcuna (Jaén)1996.


Benavides y Sotelo, Sinforosa de

Poetisa. Filosofía. Sevilla siglo XVII

Tomado de Serrano y Sanz, Manuel, (1868-1932)- Apuntes para una biblioteca de escritoras españolas desde el año 1401 al 1833. (1903) Madrid : Sucesores de Rivadeneyra. http://archive.org/stream/apuntesparaunabi02serruoft/apuntesparaunabi02serruoft_djvu.txt Página vista el 29 de Junio de 2013.

BENAVIDES Y SOTELO (Dª SlNFOROSA de).

474. — Poetisa sevillana de últimos del si glo XVII. Asistía á la tertulia literaria de Dª Elena de la Cerda, en cuya casa leyó un romance sobre si tenía razón Heráclito ó Demócrito en el concepto de la vida que cada uno profesaba.

Numen alto en tu discurso

Oue alas das á los discretos

Publicóse en las páginas 18 y 19 de la Dissertácion poética que de una conversación casual resultó sobre el Antiguo Problema de los fundamentos de Heráclito y Democrito en sus contrarios efectos .Tratada por varios ingenios de esta ciudad de Sevilla , y de otras., cuyas poesias se ponen aqui del mismo modo y en la propia conformidad que se han ido exhibiendo por sus respectivos Autores {según que se ofreció en la Decima que para este assumpto se fixó en los

sitios públicos de esta dicha ciudad el dia II del mes passado). Saca á luz esta discreta miscelánea la curiosidad de D. Antonio Martines de Araujo. — En Sevilla en la Imprenta baxo N. Sra. del Populo de D. Bartholomé


Benilda, Santa

Enciclopedia de Andalucía. Edit. Anel Tomo I , 1979

Benilda, Santa.  Mártir andaluza que, como otros muchos cristianos, buscaron deliberadamente la muerte tras el levanta­miento o revolución del Arrabal en Córdoba.  Benilda era natural de esta ciudad y fue condenada a muerte el año 853, bajo el emi­rato de Abderramán II (v.). La sentencia se cumplió el 15 de junio, fecha en que se cele­bra su festividad.


Bernarda de Utrera

3 Referencias

1

Zambra. http://www.zambra.com/ 1998

Nieta del cantaor Pinini, hermana de Fernanda de Utrera, Bernarda Jiménez Peña nació en Utrera (Sevilla) en 1927. Su carrera está ligada a la de su hermana. Ambas se iniciaron profesionalmente en 1957, cuando fueron contratadas por el tablao madrileño "Zambra". Lo suyo es, fundamentalmente, el cante festero, especialmente las bulerías, palo en el que ella misma afirma no tener fronteras.

Discografía seleccionada:

Raza y compás

Fernanda y Bernarda de Utrera . Pasarela

Cante Flamenco

Fernanda y Bernarda de Utrera . Ocora

2

Ver la referencia publicada en Boja al obtener el galardón de Medalla o Hija predilecta de Andalucía: Fernanda y Bernarda Jiménez Peña “Bernarda y Fernanda de Utrera” (Cantaoras) Sevilla

3

Ver más en Fernanda y Bernarda de Utrera


Biedma y la Moneda, Patrocinio de

Ver esbozo biográfico de Patrocinio de Biedma y la Moneda [1858-1927]  Por Rosa María Ballesteros García. Universidad de Málaga


Mazenod, Lucienne y Schoeller, Ghislaine.

Diccionario de Mujeres Célebres

Editorial: Anaya & Mario Muchik

Madrid 1996

Pág. 122

BLANCA DE BORBÓN

Reina de Castilla (aprox. 1338/Medina-Sidonia, 1361). Hija de Pedro I, duque de Borbón, en 1353 se casó con Pedro I el Cruel, rey de Castilla. Este último la abandonó a los dos días para encontrarse con su amante, María PADILLA. La reina, a quien acusaron de conspiración contra su marido, fue encarcelada y murió envenenada. María Padilla quedó como la instigadora de la muerte, lo que hoy en día parece poco probable. El rey de Francia, Carlos V, que se había casado con la hermana de Blanca de Borbón, envió en represalia la expedición de Du Guesclin contra Pedro el Cruel.



Böhl von Faber y Lárrea, Cecilia 

Cecilia Böhl von Faber y Lárrea, ( Fernán Caballero) (Suiza -Morges 1796- Sevilla 1877) Escritora.  La más conocida entre las escritoras andaluzas del S. XIX
5 Referencias

1 Böhl von Faber y Lárrea, Cecilia  (Caballero, Fernan. Conocida por el pseudónimo de ).

Mazenod, Lucienne y Schoeller, Ghislaine. Diccionario de Mujeres Célebres Editorial: Anaya & Mario Muchik. Madrid 1996 Pág. 172

 Mujer de letras española (Morges, Suiza, 1796/Sevilla, 1877). Hija de un culto comerciante alemán instalado en España, y de madre española, vivió de 1805 a 1813 en Suiza y Alemania, donde hizo sus estudios en un instituto francés. Casada en 1816 con el capitán Antonio Planella, lo siguió a Puerto Pico. Viuda al cabo de dos años, regresó a España después de una estancia en Hamburgo. Se volvió a casar, esta vez con el marqués de Aroco Hermoso, quien murió en 1835. En terceras nupcias se casó con el barón Antonio Arron de Ayala, 18 años menor que ella. La situación financiera de la pareja era precaria, por lo que decidió, después de haber escrito en francés y alemán por puro placer, publicar, bajo su seudónimo, La gaviota escrita en francés algunos años antes. La obra tuvo gran éxito. El personaje de Marisalda, hija de pescador, altiva y coqueta apareció como el símbolo de la España romántica. Viuda por tercera vez en 1859, Fernán Caballero, instalada en Sevilla, se dedicó definitivamente a las letras. Escritora epistolar de pluma segura (su correspondencia con Antoine de Latour lo testimonia), escribió entre otros, Clemencía (1 852), Ángel sobre la tierra (1853), La familia Alvareda (1856), Un servilón y un liberalito, El Alcázar de Sevilla (1862), La corruptora (1868). "La tierra es un exilio, la patria un cielo", esta réplica extraída de Nada esperfecto... que no sea en la otra vida, resume sus preocupaciones morales.

Ref.: Cte de Bonneau-Avehant, Vie et oeuvres F Caballero, 1882. A.

Morel-Fatio, Fernán Caballlero y su correspondencía con Antoine de Latour, Burdeos, 1908.

2) Edmundo De Amicis describe a Cecilia Böhl

Tomado de Edmundo de Amicis - ESPAÑA, viaje durante el reinado de Amadeo I.

http://bibliotecavirtual-pdf.blogspot.com.es/2009/12/edmundo-de-amicis-espana-viaje-durante.html Página vista el 15 de Agosto de 2012.

Edmundo De Amicis viajó a España en 1872, como corresponsal del periódico florentino "La Nazione", para escribir una serie de reportajes sobre el país y el reinado del príncipe italiano. Sus crónicas, inicialmente publicadas por entregas, se reunieron luego en un volumen que alcanzaría gran popularidad, donde el autor, además de jugosos comentarios políticos, nos ofrece un apasionado fresco del estado de España en el último tercio del siglo XIX

(En Sevilla)...

Hay una floreciente Aca­demia literaria, una sociedad protectora de las artes, Universidad de bastante fama, y una familia de lite­ratos y escultores qua gozan de honrosa reputación en España. Pero la primera gloria literaria do Sevi­lla es una mujer: Cecilia Bohl, autora de las novelas que lleva el nombre de Fernan Caballero, muy di­fundidas an Espana, traducidas a casi todas las len­guas de Europa, y conocidas tambien en Italia (donde algunas se han publicado no ha mucho) por todo el qu se ocupe algo de literatura extranjera. Son cuadros admirables de costumbres andaluzas, llenos de verdad, de ternura, de gracia, y sobro todo de una fe tan vigorosa, de un entusiasmo religioso tan intrépido, de una caridad cristiana tan ardiente, que el hombre más escéptico dei mundo se siente turba­do ante ellos.

Cecilia Bohl es una mujer que afrontaría el martirio con la firmeza y la serenidad de San Ignacio. La conciencia de su fuerza se revela en cada una de sus paginas; no se limita a defender la religión y a predicarla; acomete, amenaza, hiere a sus enemigos; y no solamente a los enemigos de la religión, sino a todo hombre y toda coca que acojan, para usar de una frase ya hecha, el espíritu del siglo; no perdona nada de cuando se ha hecho en el mundo desde los tiempos de la Inquisición en adelante, y es más ine­xorable que el Syllabus. Acaso es este su mayor de­fecto de escritora, porque sus preocupaciones re­ligiosas y sus invectivas se hacen sentir demasiado, y cuando no desagradan, perjudican y estorban más que otra cosa a sus propias miras. Pero no tiene una gota de hiel en el alma, y tal como es en los libros, tal es en la vida: gentil, buena, caritativa. En Sevilla la veneran como a una Santa. Nació allí, se casó de muy joven, y ahora es viuda por tercera vez. Habiéndose suicidado su ultimo marido, que fue repre­sentante de España en Londres, no ha depuesto desde entonces el luto. Tiene poco menos de setenta años, ha sido hermosísima, y su aspecto noble y sereno conserve las trazas de la belleza. Su padre, hombre de agudo ingenio y de vasta cultura, le hizo aprender en muy tierna edad diversas lenguas: co­noce profundamente el latin, y habla con facilidad admirable el italiano, el alemán y el frances. Aun­que periódicos y editores de Europa y América la estimulan con larguísimas ofertas a escribir, no es­cribe ya. Mas no por esto permanece inactiva. Leo desde la mañana a la noche toda especie de libros, y alterna la lectura con la media o el bordado, por­que ha resuelto firmamento que sus estudios de lite­ratura no roben un momento a sus quehaceres de mujer. No tiene hijos, vive solitaria en una casa de la cual ha cedido el mejor piso a una familia pobre, y gasta buena parte de su hacienda en limosnas. Un rasgo curioso de su carácter es el afecto vivismo que profesa a los animares: tiene una casa llena de pájaros, gatos y perros; y su sensibilidad en este concepto es tan delicada, que no ha querido nunca poner el pié en un carruaje pare no ver castigar a un caballo por su causa. Todos los dolores la afligen como los dolores propios: la vista de un ciego, de un enfermo, de una desventura cualquiera, la turba pa­ra todo un día; no puede entregarse al sueño si no ha enjugado antes una lagrima: daría gustosa toda su gloria por evitar un disgusto a cualquier descono­cido. Antes de la revolución vivía menos solitaria: la familia de Montpensier la recibía con grande honor; se la disputaban las más ilustres de Sevilla. Ahora vive entregada a sus libros y al afecto de po­cas amigas.

3. BÖHL DE FABER, Cecilia. 

Cecilia Böhl de Faber, hija del célebre hispanista alemán Johan Nikolaus Böhl de Faber y de la gaditana Francisca Larrea, n. en Morges (Vend, Suiza) en 1796 y in. en Sevilla en 1877.

Con el seudónimo de Fernán Caballero, su actividad novelística llenó el interregno que separa el declive del romanticismo de les nuevas formas creadoras que irrumpen en la literatura tras la revolución de 1868. Es imposible encontrar en esta autora el supuesto "realismo" que algunos críticos quisieron atribuirle. Y ello porque el realismo no sólo depende del fiel reflejo de la realidad observada, sino especialmente de qué aspectos de la realidad se reproducen, como afirma D.L. Shaw. Y Fernán Caballero, excesivamente apegada a la ortodoxia religiosa y oficial; demasiado preocupada por la defensa de los privilegios señoriales y por su constante intención moralizadora, refleja sólo un aspecto de la realidad: aquél que más se adecuaba a su peculiar -y en parte reaccionario- aparato ideológico.

No deja de ser curioso que una autora, que sabe utilizar con bastante acierto la técnica realista, no consiga traspasar en su producción la ya superada novela costumbrista y regionalista. Si los conceptos de naturalidad y verdad podían haber hecho de ella una gran novelista, los de moralidad y poesía han mermado profundamente su actividad literaria hasta el punto de que es una escritora que no pertenece ya a nuestro tiempo, y sus novelas resultan hoy carentes de interés. Sin embargo, resultan útiles para profundízar en esa visión tópica de Andalucía que perdura en menor medida hasta nuestros días. Porque, correspondiendo a su tesis: "no pretendo escribir novelas, sitio cuadros de costumbres, retratos, acompañados de reflexiones y descripciones", encontramos en su obra un considerable material folklórico que reconstruye la vida idílica del campesino andaluz. Tal vez éste sea su mayor mérito a pesar de las deformaciones: la inserción de escenas y diálogos que intentan retratar las costumbres andaluzas.

Su obra literaria está íntimamente ligada a sus tres matrimonios. El primero, a los 19 años con el capitán Antonio Planells fue un rotundo fracaso, y así se refleja en Clemencia (1852). En 1822 se vuelve a casar con el marqués de Arco-Hermoso, con quien vivió feliz los trece años siguientes en Sevilla y en su cortijo de Dos Hermanas. Estos años serán decisivos para su producción, en la medida en que tuvo acceso directo a los cuentos y anécdotas populares, proverbios, canciones y versos de los campesinos, que constituirían el excipiente fundamental de su literatura. Todo ello ha sido estudiado por el profesor Pineda Novo en su ensayo Dos Hermanas en la obra de Fernán Caballero (Sevilla, 1977). Antes de dicho matrimonio (ya en 1815) había comenzado a reunir narraciones breves. Su primera publicación -en 1835- fue "La Madre" en El Artista, relato que presentó su madre sin su consentimiento.

Ese mismo año fallece su segundo marido, y se ve reducida a la máxima estrechez económica hasta 1868, aunque en 1837 se casará con Antonio Ayala, diecisiete años menor que ella y de precaria salud. Precisamente la administración de Ayala fue desastrosa, aunque tal vez fuese él quien influyó decisivamente para la publicación de Fernán Caballero.

Sus obras más importantes son: La Gaviota (1849), que apareció como folletín en El Heraldo; Clemencia (1852) cuya primera versión se publicó como folletín en La España (1850); La familia de Alvareda (1856), publicada en El I-leraldo y cuyo borrador fue escrito en alemán, tal vez,en 1826, siendo su traducción mostrada a Washington Irving (v.) en 1829 (cf. E.H. Hespeit, The genesis of "La familia de Aliareda" en Hisp. Review, 1934, lí); Un servilón v un liberalito o Dos almas de Dios (1855); Una en otra y Lágrimas (1850), escritas en su retiro de Jerez a la muerte de Arco-Hermoso; Elia y Un verano en Bornós (1858).

Además de estas novelas hay que destacar sus colecciones Cuadros de costumbres populares andaluzas (1852), Relaciones (1857) y Cuentos y poesías andaluces (1 8 5 9).

4

Ver otro esbozo biográfico de Cecilia Böhl de Faber [1796-1877] por  Mª José de la Pascua Sánchez. Universidad de Cádiz.

5

Breve refenencia en  Mujeres relacionadas con Andalucíaen el libro de Ana Muiña, “Rebeldes Periféricas del Siglo XIX”


María Bohorques (o Bohórquez)

Una de las más importantes componentes del grupo de mujeres luteranas de la Sevilla del XVI.

Enciclopedia de Andalucía. Edit. Anel Tomo III,. 1979

Bonald, Blanca de

Pintora, n. en Huelva en 1941, reside en Sevilla desde que contaba un año de edad. Estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría.

Blanca de Bonald, que ha conseguido varios premios con su obra, cuenta con un considerable número de exposiciones colectivas así como individuales en diversas galerías andaluzas.


Boy Martínez., Concepción

Información obtenida en http://www.insacan.org/insacan/iaaacademicos.html Insitito de Academias de Andalucía. En Agosto de 2005

Ilma. Sra. D.ª Concepción Boy Martínez. (02-05-95).
Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Buenas Letras "Luis Vélez de Guevara" de Écija.
Miguel de Cervantes, 18.- 41400-Écija (Sevilla). 954-831675

 


Brunekhilda

Ver esbozo biográfico de Brunekhilda [547-613] Por Consuelo Flecha. Universidad de Sevilla.


Butler y Mendieta, Rosa

Ver esbozo biográfico de Rosa Butler y Mendieta [1821-?] Por Rosa María Ballesteros García. Universidad de Málaga


 

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